Quién es una hija prodiga?

Quien es una hija prodiga?

Aquella mujer que ha preferido hacer su propia agenda mientras se resiste a reconocer que Dios tiene un propósito más alto para su vida. Cuando todos sus planes autosuficientes e independientes han fallado, ha tenido que reconocer que sólo hay un camino para llegar a la meta anhelada.

Para una reflexión más completa puedes ver la primera entrada del mes de Junio, 2009. suhijaprodiga@gmail.com

domingo, 25 de abril de 2010

Cuál es entonces el retrato "futuro"de la hija pródiga si clama a Su Padre que le dé la gracia de ser la mujer que El quiere que ella sea (sabiendo que es un proceso de toda la vida; en que El estará constantemente dándole retoques a este retrato hermoso que quiere lograr en ella); veamos:
1. Mente:
Una mujer de firme propósito con sus pensamientos que perseveren en El y en Su Verdad (Isaías 26:3 y Filipenses 4:8); quien da prioridad al Manual de Embellecimiento de la mente (La Palabra de Dios) pasando más tiempo en el Salón de Belleza de Dios que en ningún otro
2. Ojos:
Una mujer de fe que anda como viendo al Invisible con sus ojos puestos en El y dirigiéndose adonde miran los de El, aprendiendo a llorar por aquello que El llora, y así ser una mujer de compasión.
3. Oídos, boca y corazón (el triángulo de las Bermudas)
Una mujer de pureza y de gracia quien guarda su corazón porque sabe que de la abundancia de éste hablará su boca, por lo que cierra sus oídos al chisme y los mantiene alertas para escuchar "palabras sazonadas con sal", "la voz del pobre" (necesitado material, emocional o espiritualmente) pero sobre todo la Dulce Voz de Su Incomparable Pastor.
4. Manos
Una mujer virtuosa, dadivosa, compasiva, generosa y misericordiosa que trabaja con sus manos, las extiende al necesitado, a los pequeños y las levanta para adorar a Su Maestro; quien en todo momento empuña en sus manos, por un lado, la Espada del Espíritu que es Su Palabra y el Escudo de la fe para apagar los dardos del fuego lanzados por el enemigo de su alma con el objetivo de desviarla del Propósito de ser la mujer que Su Amado ha diseñado; al no soltar estos dos instrumentos de sus manos, podrá convertirse en una mujer que vive por fe en la Palabra de Dios.
5. Pies
Una fiel discípula que sigue las pisadas de Su Maestro a quien le ha permitido lavar sus pies, calzarlos y hacerlos como de cierva para andar como El anduvo.
Con este propósito en su mente y en su corazón, la hija pródiga regresa a "Deleitarse a Su Diestra" en la Sección "Bienaventurados los que lloran".

domingo, 18 de abril de 2010

Resoluciones para ser 2010 (IV)

Al cerrar esta serie "Resoluciones para ser 2010" veamos cómo concluyó aquella invitación que el Amado hizo a la hija pródiga de mirar "Sus manos y Sus pies", cuando ella bajó sus ojos y encontró Sus pies calzados con aquellas sandalias de las cuales Juan El Bautista había dicho que no era digno de desatarlas (Mateo 3:11 y Lucas3:16), fue movida a postrarse para besarlos, lavarlos y ungirlos como un acto de adoración al Amado de Su Alma.

Recibiendo así la advertencia del Maestro de que si bien los pies de ella debían seguir Sus Pisadas (1 Pedro 2:21), este acto que ella acababa de realizar con los pies de El, constituía la excepción, pues, nunca debía permitir adoración para sí misma, ya que toda la adoración sola y exclusivamente pertenece a Dios.
Por tanto, el único caso en que ella debía lavar los pies de alguien más o aceptar que los suyos fueran lavados es cuando dicho acto se realice en obediencia a su mandato en Juan 13:14 por lo que estaría motivado en el servicio los unos a los otros, imitándolo a El.

Además, el Maestro le advirtió que si ella quería "tener parte con El" debía permitirle lavar sus pies (Juan 13:8-9) a fin de que esos pies lavados no fueran "de aquellos que se apresuran a derramar sangre" (Proverbios 6:18; Romanos 3:15) o de los que "no permanecen en casa" (Proverbios 7:11); permitiendo que de esa manera:
1. Ella pudiera "hace [r] sendas derechas para [sus] pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado" Hebreos 12:13; teniendo en cuenta que aquel pie que no se enderezara, si era necesario, debía cortarlo prefiriendo "entrar a la vida coj[a]... y no con sus dos pies ser arrojad[a] al infierno" (Proverbios 5:5-6 y Marcos 9:45)

2. Además, tener el discernimiento de "examinar la senda que siguen [sus] pies... para que sus caminos sean rectos" Proverbios 4:26; a este fin, debía prestar atención a la senda en que se dirigían los pies de aquellos que quisieran su compañía (Proverbios 1:15-16)

3. El Maestro le entregó un par de calzados que desarrollarían en ella "el celo por anunciar el evangelio de la paz" (Efesios 6:15) los cuales harían sus "pies hermosos" (Romanos 10:15); pero debía tener el cuidado de "sacudirse el polvo de sus pies" en aquellos lugares donde no la recibieran por "causa de dicho evangelio de la paz" (Mateo 10:14;Lucas 9:5). Una advertencia especial de Su Amado Maestro fue que nunca "anduviera descalza" (Jeremías 2:25) es decir, sin la protección que le dan los calzados que El gratuitamente puso en sus pies.
4. Un regalo adicional que le entregó fue una lámpara (Su Palabra) que ilumina cada paso de sus pies y de su camino (Salmo 119:105).

Si ella seguía Sus Pisadas y cada una de las instrucciones anteriores, entonces El la fortalecería y haría sus pies como "de cierva haciéndola andar en las alturas" (Salmo 18:33, Habacuc 3:19) evitando así que esos "hermosos pies" resbalen o caigan en red o tropezado sino que se mantengan firmes (Salmo 17:5; 18:33; Salmo 25:15; Proverbios 3:23; 26)
Continúa.../

domingo, 11 de abril de 2010

Resoluciones para ser 2010 (y IV)

Inspirada por las huellas de amor que había descubierto en las manos de Su Amado, la hija pródiga continuó revisando Su Carta de Amor para seguir en su aprendizaje de ser cada vez más, aquella mujer imitadora de El.

En esta búsqueda encontró algunas palabras alentadoras de parte de Su Maestro para los momentos en que pueda llegar la apatía, el agotamiento o el desánimo, haciéndola considerar "cerrar sus manos" en señal de parálisis o sequía que las incapacita a seguir creando, dando afecto, abriéndose en actos de generosidad, dando frutos en toda buena obra:

a) La primera enseñanza que encontró fue que en esos momentos de parálisis o sequía debía acercarse a El y presentarle sus manos para que El las sane, sin importar los comentarios o consecuencias que esta acción pudiera acarrearle (Marcos 3:1-6 y Lucas 6:6-11);

b) Cuando así se acerque y clame a El, escuchará Su Voz diciéndole: no pierdas la esperanza que hacen que tus manos desfallezcan; no dejes que el temor debilite tus manos, levántalas en especial cuando te encuentras bajo mi disciplina (2 Crónicas 15:7, Sofonías 3:16 y Heb.12:12)

Nos cuenta la hija pródiga que en medio de todas estas nuevas enseñanzas, volvió a observar las manos de Su Amado captando en ese momento la santidad, pureza, limpieza y bondad que en cada uno de sus surcos se reflejaba; entonces, El tomó las manos de la hija pródiga para mostrarle en Su Carta de Amor aquellos pasajes que la ayudarían a que sus manos fueran transformadas para parecerse a las de Su Maestro:

i) Debía pedir que Dios le mostrara la iniquidad que había en ellas (Salmo 7:3);

ii) Si la respuesta era afirmativa, entonces, debía procurar su limpieza para estar más cerca de Su Amado (Salmo 24:4 y Santiago 4:8); y,

iii) Para lograr esa limpieza es necesario deponer todo orgullo y autosuficiencia y dejar que El las lave (Juan 13:9);

Por último, Su Amado Maestro le mostró en la Carta que había algo que Sus Manos no habían hecho pero que las de ella sí debían hacer y era LEVANTARLAS EN ADORACION PARA BENDECIR EL NOMBRE QUE ES SOBRE TODO NOMBRE! (Salmo 47:1, 63:4, Salmo 143:6)
pues, cuando El las levantó fue para bendecir a sus discípulos en su despedida (Lucas 24:50).

Y... con estas nuevas enseñanzas comprendió que debía ser una mujer perseverante que no desfallezca; ser una mujer de santidad y por último, una mujer que lo adore en espíritu y en verdad (Juan 4:23).

Continúa.../