Quién es una hija prodiga?

Quien es una hija prodiga?

Aquella mujer que ha preferido hacer su propia agenda mientras se resiste a reconocer que Dios tiene un propósito más alto para su vida. Cuando todos sus planes autosuficientes e independientes han fallado, ha tenido que reconocer que sólo hay un camino para llegar a la meta anhelada.

Para una reflexión más completa puedes ver la primera entrada del mes de Junio, 2009. suhijaprodiga@gmail.com

sábado, 12 de junio de 2010

Estamos de fiesta!!!

Por la Gracia de Dios, durante este mes cumplimos nuestro primer año, de haber iniciado una serie de reflexiones basadas en la parábola del hijo pródigo, aplicándola a nuestras vidas como mujeres con el objetivo de descubrir la idolatría de nuestro corazón y el desperdicio de nuestros días sobre esta tierra cuando pretendemos vivir a nuestra manera (puedes leerlas en el blog, en las entregas desde el 19 de junio al 13 de octubre, 2009).
A mediados del mes de Octubre del pasado año, cuando concluímos esa serie, iniciamos nuestro segundo ciclo de reflexiones, el cual titulamos "Delicias a Su Diestra" (ver en el blog la entrada del 26 de octubre, 2009) meditando en que ésta pudiera ser la condición de la hija pródiga al volver a la casa de Su Padre; así estuvimos viendo que en lugar de dos hermanos (personajes de la parábola del hijo pródigo) pasaríamos a dos hermanas (Marta y María) (ver reflexiones del 19 de octubre, 2009) .
Observando a María, nos dimos cuenta que su corazón se deleitaba en el Señor en cualquier circunstancia en que se encontrara (puedes ver "El corazón que se deleita en Dios" de fecha 8 de noviembre) tanto si tenía que enfrentar el dolor (como ocurrió en la ocasión de la muerte de su hermano Lázaro), cuando se sentaba a Sus Pies para ser enseñada por Su Maestro; o cuando se deleitó en adorarlo, derramando un costosísimo perfume, todo con tal de agradarlo a El.
De esta manera, nos dirigimos a analizar cómo un corazón que llora puede deleitarse en Dios (Ver "Bienaventurados los que lloran I" de fecha 25 de noviembre).
Durante el mes de Diciembre hicimos un alto para "Adorarlo en Navidad" y al inicio de este año estuvimos aprendiendo de la hija pródiga cuáles eran sus resoluciones "para ser" durante estos 365 días del 2010.
Habiendo concluído con el "Retrato futuro de la hija pródiga", retornamos a nuestra serie "Delicias a Su Diestra" en la Sección "Bienaventurados los que lloran" (II).
Hay en mi corazón una profunda gratitud a mi Señor por los regalos que me ha dado a través de este primer año: (i) cada estudio ha sido de bendición y edificación para mi vida (confío que así lo haya sido para las suyas); (ii) me ha ayudado a perseverar, a continuar, me ha dado la motivación para seguir y "hasta aquí me ha ayudado..." (es mi esperanza que estas reflexiones les hayan ayudado). Dios ha sido bueno... bueno es Dios.
Concluímos con nuestros versículos lemas: "... Por la gracia de Dios soy lo que soy y Su Gracia no ha sido en vano para conmigo..." 1a. Corintios 15:10 "De Gracia recibistéis, dad de gracia..." Mateo 10:18

domingo, 25 de abril de 2010

Cuál es entonces el retrato "futuro"de la hija pródiga si clama a Su Padre que le dé la gracia de ser la mujer que El quiere que ella sea (sabiendo que es un proceso de toda la vida; en que El estará constantemente dándole retoques a este retrato hermoso que quiere lograr en ella); veamos:
1. Mente:
Una mujer de firme propósito con sus pensamientos que perseveren en El y en Su Verdad (Isaías 26:3 y Filipenses 4:8); quien da prioridad al Manual de Embellecimiento de la mente (La Palabra de Dios) pasando más tiempo en el Salón de Belleza de Dios que en ningún otro
2. Ojos:
Una mujer de fe que anda como viendo al Invisible con sus ojos puestos en El y dirigiéndose adonde miran los de El, aprendiendo a llorar por aquello que El llora, y así ser una mujer de compasión.
3. Oídos, boca y corazón (el triángulo de las Bermudas)
Una mujer de pureza y de gracia quien guarda su corazón porque sabe que de la abundancia de éste hablará su boca, por lo que cierra sus oídos al chisme y los mantiene alertas para escuchar "palabras sazonadas con sal", "la voz del pobre" (necesitado material, emocional o espiritualmente) pero sobre todo la Dulce Voz de Su Incomparable Pastor.
4. Manos
Una mujer virtuosa, dadivosa, compasiva, generosa y misericordiosa que trabaja con sus manos, las extiende al necesitado, a los pequeños y las levanta para adorar a Su Maestro; quien en todo momento empuña en sus manos, por un lado, la Espada del Espíritu que es Su Palabra y el Escudo de la fe para apagar los dardos del fuego lanzados por el enemigo de su alma con el objetivo de desviarla del Propósito de ser la mujer que Su Amado ha diseñado; al no soltar estos dos instrumentos de sus manos, podrá convertirse en una mujer que vive por fe en la Palabra de Dios.
5. Pies
Una fiel discípula que sigue las pisadas de Su Maestro a quien le ha permitido lavar sus pies, calzarlos y hacerlos como de cierva para andar como El anduvo.
Con este propósito en su mente y en su corazón, la hija pródiga regresa a "Deleitarse a Su Diestra" en la Sección "Bienaventurados los que lloran".

domingo, 18 de abril de 2010

Resoluciones para ser 2010 (IV)

Al cerrar esta serie "Resoluciones para ser 2010" veamos cómo concluyó aquella invitación que el Amado hizo a la hija pródiga de mirar "Sus manos y Sus pies", cuando ella bajó sus ojos y encontró Sus pies calzados con aquellas sandalias de las cuales Juan El Bautista había dicho que no era digno de desatarlas (Mateo 3:11 y Lucas3:16), fue movida a postrarse para besarlos, lavarlos y ungirlos como un acto de adoración al Amado de Su Alma.

Recibiendo así la advertencia del Maestro de que si bien los pies de ella debían seguir Sus Pisadas (1 Pedro 2:21), este acto que ella acababa de realizar con los pies de El, constituía la excepción, pues, nunca debía permitir adoración para sí misma, ya que toda la adoración sola y exclusivamente pertenece a Dios.
Por tanto, el único caso en que ella debía lavar los pies de alguien más o aceptar que los suyos fueran lavados es cuando dicho acto se realice en obediencia a su mandato en Juan 13:14 por lo que estaría motivado en el servicio los unos a los otros, imitándolo a El.

Además, el Maestro le advirtió que si ella quería "tener parte con El" debía permitirle lavar sus pies (Juan 13:8-9) a fin de que esos pies lavados no fueran "de aquellos que se apresuran a derramar sangre" (Proverbios 6:18; Romanos 3:15) o de los que "no permanecen en casa" (Proverbios 7:11); permitiendo que de esa manera:
1. Ella pudiera "hace [r] sendas derechas para [sus] pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado" Hebreos 12:13; teniendo en cuenta que aquel pie que no se enderezara, si era necesario, debía cortarlo prefiriendo "entrar a la vida coj[a]... y no con sus dos pies ser arrojad[a] al infierno" (Proverbios 5:5-6 y Marcos 9:45)

2. Además, tener el discernimiento de "examinar la senda que siguen [sus] pies... para que sus caminos sean rectos" Proverbios 4:26; a este fin, debía prestar atención a la senda en que se dirigían los pies de aquellos que quisieran su compañía (Proverbios 1:15-16)

3. El Maestro le entregó un par de calzados que desarrollarían en ella "el celo por anunciar el evangelio de la paz" (Efesios 6:15) los cuales harían sus "pies hermosos" (Romanos 10:15); pero debía tener el cuidado de "sacudirse el polvo de sus pies" en aquellos lugares donde no la recibieran por "causa de dicho evangelio de la paz" (Mateo 10:14;Lucas 9:5). Una advertencia especial de Su Amado Maestro fue que nunca "anduviera descalza" (Jeremías 2:25) es decir, sin la protección que le dan los calzados que El gratuitamente puso en sus pies.
4. Un regalo adicional que le entregó fue una lámpara (Su Palabra) que ilumina cada paso de sus pies y de su camino (Salmo 119:105).

Si ella seguía Sus Pisadas y cada una de las instrucciones anteriores, entonces El la fortalecería y haría sus pies como "de cierva haciéndola andar en las alturas" (Salmo 18:33, Habacuc 3:19) evitando así que esos "hermosos pies" resbalen o caigan en red o tropezado sino que se mantengan firmes (Salmo 17:5; 18:33; Salmo 25:15; Proverbios 3:23; 26)
Continúa.../